¿Qué es ver?
¿Qué es ver?
En primer lugar, la palabra ver se refiere de manera evidente al sentido físico mediado por nuestros ojos. Vemos el mundo externo a través de nuestros ojos. Los ojos me dicen que el mundo está fuera y yo estoy “dentro”, y veo un mundo que es externo a mí. El mundo no soy yo, el mundo es el no-yo. Ahora bien, en la tradición (chamánica, budismo y otros) también se ha usado esta palabra con otro sentido.
Examinemos ese otro sentido de la palabra ver, según el cual ver es saber. Ver es una función de la mente. Ver es entender. Es entender con tal precisión y clarividencia que se trata de una percepción directa y no mediada de cómo son las cosas; por eso, a esta manera de captar/percibir/entender se le llama ver, porque es completamente objetiva y real, y está desnuda de los contenidos personales que añade deseos y matices a la percepción. Ver es captar lo que es, y esta captación va acompañada de certeza. Dicha certeza es fruto de la captación directa y no mediada. Ver no es un juicio sobre la precisión de la percepción, sino la toma de conciencia de que la comprensión es objetiva, en el sentido de verdadera, aunque nunca puede dejar de tener su dimensión subjetiva, porque su marco, su contexto, es subjetivo. Pero ver es lo que más se parece a una percepción objetiva, a las cosas tal como son, sin decorados ni añadidos. Y, una vez más, su característica principal es la certeza.
Cuando digo que por encima de todo quiero ver, digo que quiero sintonizarme con la parte de mí que capta directamente la verdad, que pasa por alto el proceso mental, siempre marcado por la posibilidad y la duda. Ver es un conocimiento inmediato y todo conocimiento inmediato tiene un componente de identificación y de “identidad con”; es decir, de conocer desde dentro siendo lo conocido, no sabiendo “sobre” lo conocido. Es precisamente está identificación e identidad lo que produce la certeza con respecto a algo, la seguridad de que estamos en la verdad.
Sin duda podemos concluir que ver es captar la verdad de algo, antes de que se pueda proyectar sobre ello un conocimiento condicionado y basado en la memoria. Ver es captar la cosa, la situación o la persona en sí, en su verdad. Ver es superar la tentación de que el mundo es relativo a mí como yo separado; es decir, como un punto de vista particular, y darme cuenta de que hay algo que es, y su ser no depende de puntos de vista particulares. Esto produce un gran descanso.
Miguel Iribarren
Foto Astrid Bennett