Examen de conciencia

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Examen de conciencia

“El sentido del examen de conciencia es librarse de la culpabilidad, no incrementarla.”

A los que hemos tenido una educación religiosa estas palabras nos producen urticaria… El examen de conciencia siempre era buscar lo que uno había hecho mal, los errores, las mentiras, los supuestos “pecados”. Se trataba de reconocer y reforzar la culpabilidad para no volver a repetir. Se trataba de darse un autocastigo.

            La tendencia arraigada a la culpa parecía ser la solución que llevaba a la humildad de reconocer los errores y sentirse “culpable” por ellos. En este sentido, la culpabilidad era loada como signo de humildad. El autocastigo era bendecido.

 

            Nada más lejos de la REALIDAD. El sentido del examen de conciencia no es buscar por qué o dónde he cometido un error para sentirme mal. Si me siento mal, el error ya está reconocido. Más bien, se trata de reconocer dónde me siento culpable para librarme de la culpabilidad y recuperar mi integridad. Se trata de ver dónde me siento culpable para dejar de hacerlo.

El Curso nos dice que la culpabilidad siempre es el del ego. Debemos detenernos aquí y darnos cuenta cabalmente de lo que se nos está diciendo: LA CULPABILIDAD SIEMPRE ES DEL EGO. Esto es radical, como el Curso.

            Lo único que tiene sentido es buscar la culpabilidad no para reconocerla, regodearse en ella y autocastigare, sino para deshacerla, para librarse de ella. Se trata de buscar en la conciencia de qué me siento culpable y entregarlo, soltarlo. Solo es un punto de vista, una percepción, un recuerdo. El único sentido que tiene conservarlo es para autocastigarme. No tiene ningún sentido. Dios no me ve así. Verme así solo está al servicio del ego, este es el ámbito, la vibración, donde el ego puede vivir.  

            Esta es una idea audaz: buscar en la conciencia para librarse de lo que la carga, no para regodearse en los errores. La actitud es completamente contraria a la que se nos enseñó en la infancia. Visto desde aquí, el examen de conciencia es liberador: es llenar nuestra mente de luz, solo la luz es real, y lo demás debe ser entregado. El examen de conciencia es una limpieza, pero para librarse de la culpa, no para insistir en ella creyendo que eso me redime. Ya estoy redimido. Solo tengo que reconocerlo. Solo tengo que mirar con la mente recta, con la perspectiva adecuada, sin dejar que quede ningún receso oscuro en mi mente.

            Solo soy cuando soy pura luz, puro amor, entonces afirmo mi ser sin medida, sin límite. Cuando me siento culpable, literalmente no sé quién soy, no me reconozco, no puedo identificarme conmigo. Evidentemente puedo cometer errores, pero la culpabilidad es siempre del ego.

Miguel Iribarren

Miguel Iribarren Berrade