Conciencia
Unificar la mente para unificar el mundo. Un solo objetivo, unificado, coherente. Una mente autocontenida, que no está volcada hacia fuera. Una mente consciente de sí misma, de ser mente, ajena a la forma, que traspasa la forma.
Una mirada prístina, pura, purísima, que trae el Cielo y abre el corazón. Silencio sagrado. No hay separación. Este mismo lugar es un templo. Este momento también. Dios mira a través de mis ojos.
Conciencia
De repente, la realidad de las formas se desmonta. La realidad de la diferencia se desvanece. Todo es lo mismo. Todo está hecho de conciencia. Nada tiene consistencia. Y uno mismo está hecho de lo que está hecho todo lo demás. Una verdad ancestral resuena dentro, cargándose el mundo de un plumazo. Todo son modificaciones de lo mismo. No hay nada más.
Dios Es, y en su Ser, acoge todas las cosas en Su Seno.
Perdonar es deshacer la percepción. Desmontar el sueño. Irse muy atrás, muy lejos. Mirar desde el ahora que siempre ha sido. Nunca pasa nada. Solo hay sombras moviéndose, tentándonos a creer en ellas. No nos dejes caer en la tentación…
La tentación es la tentación de dar realidad al mundo, de creérselo, de tener miedo, de participar. De querer participar. Serlo todo o ser un cuerpo. ¿Participar? El juego ya está lanzado. Y, sin embargo, nada se mueve, no pasa nada.
Miguel Iribarren